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Aniversari especial 18



Ceremonia de celebración:

Te pasaré a buscar a las 20.40 puntual con el coche grande y lujoso.

No picaré a la puerta, y cuando mi ama esté dispuesta y arreglada, saldrá. Estaré atento a su salida, y saldré a abrirle la puerta del coche. Podrá escojer sentarse delante o detrás, indicándomelo al entrar en el coche. Dependerá de su libre elección. El sentarse detrás ya sería un primer símbolo de aceptación de su estado de Ama.

Irá muy bien arreglada, y por supuesto con talones altos. Símbolo de su superioridad y feminidad. Aunque muy tapada por un abrigo largo.

Le preguntaré si le apetece ir a la mejor cerveceria de España. Si ella acepta, pondremos rumbo a ella en Mataró. Una vez lleguemos, la dejaré lo más cerca de la puerta, y saldré a abrirle la puerta. Le indicaré que entre mientras voy a aparcar.

Mientras busco un aparcamiento, ella entrará y se sentará con la reserva que tendrá hecha a su nombre. Si le apetece pedirá algo para pasar la espera hasta que llegue yo.

Llegaré y le pediré permiso para sentarme. Accederá, y ni tan sólo me dejará ver la carta. En ese momento veré que lleva un collar del símbolo de mi amor a mi ama. Un escalofrío de felicidad me recorrerá el cuerpo al verlo, aparte de darme cuenta que llevará un escote de infarto.

Pedirá lo que realmente le apetezca, sin importar el precio. Pedirá para ella y para mi. Lo que pida me parecerá perfecto. Durante la cena observo que está en su nuevo rol de ama. Se mira a los otros hombres, que desde luego no disimulan cuando pasan por nuestro lado, ni el camarero, que no se pierde ni una vista del escote. Me pregunta si me molesta que los otros hombres la miren con deseo. Le contesto que no, que soy feliz de que les guste a los otros hombres. Yo tengo la suerte de poder complacerla cada día.

Cenaremos y tomaremos varias cervezas, hasta que llegue la hora de salir. Evidentemente, pedirá la cuenta, y me ordenará que pague. Evidentemente pagaré de mi cuenta personal, que sirve para los caprichos de mi ama.

Iré a buscar el coche, y procederemos a hacer la acción inversa. Traeré el coche a la puerta, y saldré a abrirle la puerta a mi ama. Nuevamente ella decidirá donde sentarse. Ella decidirá donde vamos. Si le apetece una copa, le apetece ir a casa o a cualquier lugar.

Y no os voy a contar más porque es elección de mi ama ...